Durante la semana duermes bien por las noches, pero llega el domingo y tu cuerpo es incapaz de conciliar el sueño. Esto provoca que el lunes por la mañana estés más cansado y se haga cuesta arriba empezar la semana. Las noches de domingo suelen ser las que peor dormimos de toda la semana.

El principal motivo es la ansiedad

Ansiedad por la semana que te espera. Y si a esto le sumamos pensamientos negativos repetitivos (“si no me duermo ya, mañana estaré agotad@”, “si no me duermo ya, mañana tendré un mal día”, “si no me duermo ya, mañana me irá mal el examen”, etc.) y la percepción de no haber aprovechado el fin de semana al máximo, genera una sensación de agobio y tensión en el individuo que provocan el aumento del nivel de activación de nuestro organismo. Otro de los motivos que nos producen el insomnio del domingo es el jet lag social, causado por la alteración del horario de sueño que tenemos entre semana. Los días festivos nos despertamos más tarde de lo habitual, nos acostamos de madrugada, hacemos la siesta… Esto provoca que nuestro reloj biológico se trastoque.

Existen algunas recomendaciones para acabar con el insomnio:

-No alterar el horario de sueño el fin de semana: intentar respetar la rutina de sueño que tenemos entre semana.
Escribir una lista de las preocupaciones: anotarlas en un papel, quizás ayuda a sacarlas de nuestra mente.
-No trabajar antes de irnos a dormir: debemos relajarnos y desconectar antes de ir a la cama. Nuestro nivel de activación debe ser bajo.
Evitar la luz azul: esta luz se encuentra en las pantallas de los aparatos electrónicos (tablets, móviles, ordenadores…). Nos causa migrañas, jaquecas y nos activa.
-No regodearnos en el insomnio: si no puedes dormir lo peor que puedes hacer es ponerte nervioso, pensar en negativo, estresarte… Debes intentar relativizar y relajarte. Cuando menos te lo esperes te quedarás dormido.
-Dar una vuelta: levantarnos de la cama para despejarnos, hacer otra actividad y un poco más tarde volver a intentarlo puede ayudar a conciliar el sueño.
-Ayudarte de comidas y complementos alimenticios: existen alimentos como la carne, huevos, lácteos, plátano, piña… que influyen en el sueño del individuo. Éstos tienen triptófano que se convierte en melatonina, la hormona que regula el reloj biológico.